A la llegada al aeropuerto de Fukuoka, traslado al hotel y tiempo para descansar tras el vuelo. Dependiendo de la hora, se recomienda un primer paseo tranquilo por los barrios de Hakata o Tenjin para empezar a sentir el ritmo de la ciudad. Por la noche, la mejor forma de estrenarse en Japón es acercarse a los tradicionales yatai, los puestos callejeros junto al río en Tenjin o Nakasu, donde se puede disfrutar del famoso tonkotsu ramen de Hakata en un ambiente auténtico y muy local.
El día comienza con la visita al santuario Kushida-jinja, uno de los más importantes de la ciudad, seguido del templo Tochoji, que alberga una impresionante estatua de Buda de madera. A continuación, paseo por el Parque Ohori, uno de los espacios verdes más bonitos de Fukuoka, ideal para relajarse junto a su lago y jardines. Al mediodía, el mercado Yanagibashi Rengo ofrece una excelente oportunidad para probar marisco fresco. Por la tarde, tiempo libre en Canal City Hakata, un moderno complejo comercial y de ocio.
Salida temprano en tren hacia Nagasaki, ciudad marcada por la historia pero con un carácter muy especial. La visita incluye el Parque de la Paz y el Museo de la Bomba Atómica, espacios de reflexión imprescindibles para comprender el pasado reciente del país. Más tarde, paseo por los Jardines Glover, con vistas al puerto. Antes de regresar a Fukuoka, se recomienda probar el champon, el plato de fideos típico de la ciudad.
Por la mañana, viaje en shinkansen hacia Hiroshima. Tras el check-in en el hotel, la tarde se dedica al Parque Conmemorativo de la Paz, el Museo de la Paz y el icónico Domo de la Bomba Atómica, símbolos universales de la memoria y la esperanza. Para cenar, nada mejor que acercarse a Okonomimura, un edificio lleno de pequeños restaurantes especializados en el okonomiyaki al estilo de Hiroshima.
Día completo dedicado a Miyajima, una de las imágenes más emblemáticas de Japón. Tras el trayecto en tren y ferry, se visita el santuario Itsukushima y su famoso torii flotante, cuyo aspecto varía según la marea. La experiencia se completa con la subida al Monte Misen en teleférico, desde donde se obtienen magníficas vistas del mar Interior de Seto. Durante el día, es imprescindible probar las ostras locales y los dulces momiji manju.
Salida hacia Osaka en tren de alta velocidad. Tras acomodarse en el hotel, la tarde es ideal para pasear por Shinsaibashi y comenzar a descubrir la energía de la ciudad. Al caer la noche, Dotonbori se convierte en el gran protagonista, con sus neones, ambiente animado y especialidades locales como el takoyaki y el okonomiyaki.
Viaje de medio día a Kobe, ciudad elegante y abierta al mar. Paseo por el barrio histórico de Kitano, donde se conservan antiguas residencias occidentales, y visita al Meriken Park junto al puerto. De regreso a Osaka o ya en Kobe, la jornada culmina con una cena de auténtica carne de Kobe en un restaurante especializado.
Excursión a Nara, antigua capital del país. La visita comienza en el Parque de Nara, famoso por sus ciervos en libertad, seguido del impresionante templo Todai-ji, que alberga el Gran Buda. También se visita el santuario Kasuga Taisha, conocido por sus linternas de piedra. Por la noche, ya de vuelta en Osaka, se recomienda cenar en el barrio de Shinsekai y probar el kushikatsu.
La mañana se dedica al Castillo de Osaka y a pasear por sus jardines, uno de los símbolos históricos de la ciudad. Por la tarde, visita al Mercado Kuromon Ichiba, conocido como “la cocina de Osaka”, ideal para degustar productos locales y pequeños platos callejeros.
Breve trayecto en tren hasta Kioto. Tras el check-in, la tarde queda libre para comenzar a explorar la antigua capital imperial. Al anochecer, paseo por Pontocho o por el barrio de Gion, con sus calles tradicionales y casas de té, donde no es raro cruzarse con alguna maiko o geisha
La jornada comienza en el templo Kiyomizu-dera, desde cuya terraza se obtienen magníficas vistas de la ciudad. A continuación, recorrido a pie por las calles históricas de Ninenzaka y Sannenzaka, repletas de tiendas tradicionales y casas de madera. El paseo finaliza en el santuario Yasaka. Por la tarde, pausa en una casa de té para disfrutar de matcha y dulces wagashi.
Por la mañana, excursión al barrio de Arashiyama para caminar por el famoso bosque de bambú y visitar el templo Tenryu-ji. Por la tarde, visita al Kinkaku-ji o Pabellón Dorado, seguido del templo Ryoan-ji, célebre por su jardín zen de piedras.
Salida en shinkansen hacia Tokio. Tras instalarse en el hotel, subida al mirador del Edificio del Gobierno Metropolitano en Shinjuku para disfrutar de vistas panorámicas de la ciudad. Por la noche, cena en Omoide Yokocho, un conjunto de estrechas callejuelas repletas de pequeños bares de yakitori.
La mañana se dedica al barrio tradicional de Asakusa, visitando el templo Senso-ji y recorriendo la animada calle Nakamise-dori, ideal para probar aperitivos locales. Por la tarde, contraste total con el Tokio más moderno en el famoso cruce de Shibuya, uno de los más concurridos del mundo.
Excursión de día completo a la región de Kawaguchiko, una de las mejores zonas para contemplar el Monte Fuji si el tiempo lo permite. Paseos junto al lago y tiempo para fotografías. Durante la visita, se recomienda probar los hoto noodles, especialidad local de fideos gruesos. De regreso a Tokio, opción de cerrar el viaje con una cena de sushi de alta calidad en el barrio de Ginza.
Traslado al aeropuerto de Haneda para tomar el vuelo de regreso, poniendo fin a un viaje completo y equilibrado por algunas de las regiones más fascinantes de Japón.