Llegada a la isla de Corfú y traslado al alojamiento. La tarde se dedica a una primera toma de contacto con la ciudad vieja, paseando por sus calles estrechas de aire veneciano. El ambiente es animado pero relajado, ideal para disfrutar de una cena tranquila frente al mar y comenzar a empaparse del carácter único de la isla.
Este día se centra en descubrir la capital. Se recorren la Fortaleza Antigua y la Fortaleza Nueva, con vistas espectaculares del mar Jónico. El paseo continúa por la Spianada y el Liston, donde se respira la influencia francesa. La jornada combina historia, arquitectura y momentos para perderse entre plazas y cafés con encanto.
Ruta hacia Paleokastritsa, uno de los paisajes más icónicos de la isla. Sus aguas cristalinas y calas rodeadas de acantilados invitan al baño y al relax. Se visita el monasterio con vistas panorámicas y se disfruta de una jornada más natural, con tiempo para explorar cuevas marinas o simplemente descansar junto al mar.
Exploración del norte de la isla hasta Sidari. El famoso Canal d’Amour sorprende con sus formaciones rocosas esculpidas por el mar. La zona tiene un ambiente más animado y joven, ideal para disfrutar de playas distintas a las del oeste. La tarde se presta para contemplar el atardecer entre acantilados dorados.
El noreste revela un lado más tranquilo y elegante de la isla. Kassiopi, con su pequeño puerto y restos de castillo, ofrece un ambiente encantador. Se recorren calas cercanas de aguas transparentes y se disfruta de una comida frente al mar, en un entorno más auténtico y menos concurrido.
Por la mañana, salida en ferry hacia Saranda, cruzando el mar Jónico en un trayecto corto pero muy escénico. A la llegada, traslado al alojamiento y paseo por el paseo marítimo. El ambiente es animado y más local, con restaurantes frente al mar donde disfrutar de la gastronomía albanesa en un entorno relajado.
Excursión al Parque Nacional de Butrinto, un impresionante yacimiento arqueológico declarado Patrimonio de la Humanidad. Tras la visita cultural, la jornada continúa en Ksamil, con sus pequeñas islas y aguas turquesas que recuerdan al Caribe. Es un día perfecto que combina historia y playa.
Salida hacia el interior para descubrir el Blue Eye, un manantial natural de aguas increíblemente transparentes y tonos intensos. Rodeado de bosque, el lugar ofrece una experiencia diferente, más fresca y natural. La tarde queda libre para relajarse nuevamente en Saranda o disfrutar de una cena con vistas al mar.
A la hora prevista, traslado al puerto de Saranda para tomar el ferry de regreso a Corfú. El trayecto permite disfrutar por última vez de las vistas del mar Jónico antes de llegar a la isla. A la llegada, traslado al aeropuerto y salida del vuelo de regreso, poniendo fin a un viaje completo entre Grecia y Albania.