Llegada al aeropuerto de Bucarest de madrugada y traslado al alojamiento para descansar tras el vuelo.
Dependiendo de cómo os encontréis durante la mañana, podéis aprovechar para dar un primer paseo por el casco histórico de Lipscani, descubrir sus terrazas y cafeterías o simplemente tomar el día con calma para recuperar fuerzas.
Después del desayuno, salida hacia las montañas de los Cárpatos para visitar Sinaia, conocida como la "Perla de los Cárpatos".
Aquí se encuentra el espectacular Castillo de Peleș, antigua residencia de verano de la familia real rumana y considerado uno de los palacios más bellos de Europa. Tras la visita, disfrutad del agradable ambiente de esta elegante localidad de montaña.
Hoy pondréis rumbo al famoso Castillo de Bran, conocido internacionalmente por la leyenda de Drácula.
Después podréis recorrer Brașov, una de las ciudades medievales mejor conservadas de Rumanía, visitando la Iglesia Negra, la Plaza del Consejo y la famosa Strada Sforii antes de regresar a Sinaia.
Tras el desayuno, regreso a Bucarest.
La tarde es perfecta para comenzar a descubrir la capital paseando por el casco histórico de Lipscani, lleno de edificios históricos, terrazas y un ambiente muy animado.
Para la cena, os recomendamos reservar mesa en Caru' cu Bere, el restaurante más emblemático de Bucarest, donde podréis degustar la gastronomía tradicional rumana en un espectacular edificio de finales del siglo XIX.
La mañana está dedicada a conocer algunos de los grandes símbolos de la ciudad. La visita imprescindible es el impresionante Palacio del Parlamento, considerado el segundo edificio administrativo más grande del mundo.
Después podéis pasear por la Plaza de la Revolución, recorrer la elegante Avenida de la Victoria o admirar el Ateneo Rumano.
Por la tarde, disfrutad de unas horas de desconexión en Therme Bucharest, el mayor complejo termal de Europa. Sus piscinas de agua mineral, jardines tropicales y saunas lo convierten en uno de los lugares imprescindibles de la ciudad.
Tras dejar atrás la capital, pondréis rumbo a Constanza, la ciudad portuaria más antigua de Rumanía.
Una vez instalados, pasead por el paseo marítimo contemplando el histórico Casino de Constanza, uno de los edificios más emblemáticos del país gracias a su elegante arquitectura Art Nouveau. También merece la pena recorrer la Plaza Ovidiu y el puerto histórico.
Hoy toca disfrutar del lado más veraniego de Rumanía. Muy cerca de Constanza se encuentra Mamaia, el principal destino de playa del país.
Sus kilómetros de arena fina, las tranquilas aguas del Mar Negro, los beach clubs y los restaurantes frente al mar la convierten en un lugar perfecto para pasar el día entre baños, terrazas y deportes acuáticos.
Dispondréis de un día adicional para seguir disfrutando de la costa. Podéis descubrir con más calma el casco histórico de Constanza, visitar la Mezquita Carol I, el Museo de Historia Nacional o simplemente dedicar la jornada a relajaros en la playa y disfrutar del ambiente mediterráneo de Mamaia.
Después del desayuno, regreso a Bucarest.
Aprovechad las últimas horas del viaje para recorrer alguna zona que haya quedado pendiente o realizar las últimas compras. Si aún no habéis tenido ocasión, esta es una excelente oportunidad para despediros de Rumanía cenando en Caru' cu Bere, uno de los restaurantes más emblemáticos del país.
Con ello finalizará un viaje que combina ciudades llenas de historia, castillos de leyenda, paisajes de montaña y el encanto relajado del Mar Negro